El diputado Joaquín Zebadúa Alva (Morena) destacó las acciones y políticas públicas del Gobierno Federal para promover entornos alimentarios saludables, a fin de garantizar la nutrición adecuada de niños, niñas y adolescentes, además de reducir los índices de obesidad, principalmente la infantil.
En conferencia de prensa, en el marco del Día Mundial de la Salud que se conmemora el 7 de abril, expuso que a partir de que se abrió completamente la economía mexicana y entró comida ultra procesada, cambiaron los hábitos de consumo de la población, tanto en alimentos como en bebidas.
“Y a partir de eso empezamos a aparecer en el primer lugar durante mucho tiempo en obesidad infantil; por ello, junto con organizaciones de la sociedad civil, organismos internacionales, el Poder Ejecutivo y el Legislativo, el Estado emprendió una serie de acciones para proteger el interés superior de la niñez, principalmente la salud”, señaló.
Zebadúa Alva enfatizó que se diseñaron políticas específicas que derivaron de leyes y reglamentos que están dando resultado y que hoy, como lo ha anunciado la presidenta en los últimos días, permiten afirmar que México ha descendido en el tema de obesidad infantil.
Resaltó el etiquetado frontal de advertencia en alimentos y bebidas, la promoción de entornos escolares saludables, la prohibición de las grasas trans y los impuestos saludables, que fue la última batalla en un entorno de mucha polémica con la industria de las bebidas azucaradas.
“Sabemos que nuestro sistema de salud tiene retos importantes, pero se ha avanzado mucho; se avanzó en esto último de que habrá la integración de todos los sistemas de salud, un intercambio de servicios que va a permitir un acceso, una provisión vamos a decir universal de servicios de salud.
“Pero siempre hemos dicho que la mejor atención médica es la que no se requiere porque se tiene un enfoque preventivo; lo mejor es tener buenos hábitos alimenticios que permitan que la gente no tenga que recurrir a esto; ahí es donde estamos dando un paso adelante”, indicó.
Por su parte, Simón Barquera, de la Federación Mundial de Obesidad, aseguró que si bien México es visto como un país con grandes logros de prevención de obesidad, tras poner impuestos a los refrescos, el etiquetado de advertencia, sacar la comida chatarra de las escuelas, regulaciones al marketing digital, sigue teniendo un gravísimo problema de enfermedades crónicas asociadas con la mala alimentación y la obesidad.
Detalló que hay más de 120 mil muertes cada año a causa de la diabetes, 40 mil muertes anuales por consumo exagerado de bebidas azucaradas y 30 mil casos nuevos de diabetes atribuibles cada año al consumo de estos productos. Es una situación que debe preocupar porque, aunque se anuncie que habrá muchas clínicas y hospitales, si no se frena esta situación no serán suficientes.
Además, dijo, lo problemas renales, que son muy costosos, están asociados al consumo de bebidas azucaradas principalmente y aunque ya se logró bajar de 168 a 160 litros per cápita, es aún demasiado, por lo que es preciso redoblar esfuerzos.
“Yo veo que el Legislativo no ha parado de trabajar y de rendir buenos resultados, pero tenemos que redoblar esfuerzos. Esta prevalencia de obesidad tan alta en México y que se estima que hay alrededor de 10 millones entre niños y adolescentes que tienen sobrepeso y obesidad en nuestro país, nos orilla a seguir buscando formas de mejorar el ambiente alimentario, de difundir las guías alimentarias y de tratar de convencer a la población de una dieta más saludable”, apuntó.
A su vez, Isabel Ferré, de Unicef México, reconoció que somos un país pionero en la implementación de políticas públicas para promover y proteger entornos alimentarios saludables, que son importantes en la nutrición adecuada de niñas, niños y adolescentes.
No obstante, sostuvo que la niñez está expuesta a estrategias de mercadeo diseñadas especialmente para persuadir y promover patrones de alimentación que no son saludables.
Por ello, es necesario reforzar esta regulación para que sea mucho más amplia en términos de los medios, pero esta protección debe ser desde la primera infancia, con la lactancia materna. A los adolescentes también hay que protegerlos porque están en una etapa de desarrollo muy vulnerable.
Kenia Méndez, de la Alianza Juvenil de la Coalición América Saludable (CLAS) enfatizó que las acciones del Gobierno Federal han comenzado a incidir no sólo en decisiones individuales, sino en una cultura emergente de mayor conciencia alimentaria, lo cual se valora como un resultado positivo.
Sin embargo, dijo que el reto que persiste es la publicidad de alimentos y bebidas ultraprocesadas dirigidas a niñas, niños y adolescentes que invade los medios de comunicación, sobre todo los espacios digitales.
Esto, subrayó, hace necesario avanzar en una regulación integral de la publicidad de alimentos y bebidas no saludables encaminada hacia los menores de edad, especialmente en entornos digitales, así como fortalecer las medidas actuales para tener entornos donde lo saludable no sea la excepción, sino la opción más accesible.










