El número de fallecidos por un ataque con explosivos en una carretera del suroeste de Colombia subió a 19, en medio de una escalada de acciones terroristas atribuidas por el gobierno a un grupo disidente de la guerrilla de las FARC, informaron el domingo las autoridades.
El ataque, el más grave de las últimas semanas y en la antesala de las elecciones presidenciales, se registró en zona rural del municipio Cajibío, en el departamento del Cauca, en la carretera Panamericana que comunica las ciudades de Popayán y Cali, que fue cerrada transitoriamente.
La fuerte explosión también dejó 38 personas heridas, incluidos cinco menores de edad, y destruyó decenas de vehículos que transitaban por la carretera.
«El Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses (…) inició el abordaje forense de los 19 cuerpos», dijo un comunicado oficial de la autoridad médico-legal.
Las autoridades militares y de policía dijeron que los rebeldes instalaron una potente carga de explosivos en la carretera, que al detonar destruyó decenas de vehículos y dejó un cráter en la vía, una vieja táctica de la guerrilla izquierdista para cometer ataques en medio del conflicto armado de seis décadas que ha dejado más de 450 mil muertos.
El ministro de Defensa, Pedro Sánchez, quien presidió la noche del sábado un consejo de seguridad en Popayán, la capital del departamento del Cauca, acusó del ataque al Estado Mayor Central, una disidencia de la antigua guerrilla de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) que rechazó un acuerdo de paz de 2016.
El departamento del Cauca, una región de montañas y selvas con salida al océano Pacífico, es una zona estratégica para la producción y el tráfico de cocaína, así como para la extracción ilícita de oro, las dos principales fuentes de financiación de los grupos armados ilegales.
Entre el viernes y el sábado se registraron 26 ataques en los departamentos del Cauca y Valle, incluidos dos con vehículos cargados con explosivos contra instalaciones militares de las ciudades de Cali y Palmira.
Sánchez anunció un aumento de las recompensas por los líderes de las disidencias de las FARC con presencia en el departamento del Cauca y un incremento de las operaciones ofensivas contra ese grupo armado ilegal con más tropas.
El presidente de Colombia, Gustavo Petro, lanzó una política de paz total para sacar del conflicto a más de 20 mil integrantes de grupos urbanos de delincuencia, de guerrillas izquierdistas y de bandas criminales dedicadas al narcotráfico y la extracción ilegal de oro, pero sin ningún resultado concreto a 104 días de terminar su mandato de cuatro años.











