La entidad tiene condiciones para consolidar corredores agroindustriales ligados a productos como frijol, chile, ajo, limón, maíz, nopal, tuna, guayaba, mezcal y productos cárnicos
Frente al avance de la sequía y la presión sobre la producción agrícola, el diputado federal Ulises Mejía Haro planteó una estrategia enfocada en agroindustria, tecnificación y cosecha de agua para fortalecer al campo zacatecano.
Durante una asamblea informativa en el municipio de Moyahua, la número 401 desde que asumió funciones como legislador federal, Mejía Haro presentó iniciativas orientadas a transformar el modelo productivo rural y reducir la dependencia de intermediarios en la comercialización agrícola.
El legislador señaló que Zacatecas tiene condiciones para consolidar corredores agroindustriales ligados a productos como frijol, chile, ajo, limón, maíz, nopal, tuna, guayaba, mezcal y productos cárnicos, mediante infraestructura de almacenamiento, refrigeración y procesamiento.
La propuesta busca que los productores puedan avanzar hacia esquemas de valor agregado, empaquetado, conservación, certificación sanitaria y comercialización estratégica para acceder a nuevos mercados nacionales e internacionales.
“El reto es pasar de un modelo extractivo a uno de transformación productiva, donde el productor gane más por lo que produce y no dependa únicamente de intermediarios”, afirmó.
En paralelo, Mejía Haro presentó una iniciativa para crear un Centro Nacional de Gestión de Sequías, con el objetivo de establecer una política integral de manejo hídrico frente a la disminución de precipitaciones y los efectos de la crisis climática.
El proyecto contempla infraestructura para cosecha de agua, como bordos comunitarios, pequeñas presas, ollas de captación, sistemas de infiltración y obras de retención pluvial, enfocadas en el aprovechamiento de escurrimientos temporales y la recarga de mantos freáticos.
El legislador también planteó fortalecer la tecnificación agrícola mediante sistemas de riego por goteo y microaspersión, monitoreo de humedad, reconversión y diversificación de cultivos, así como modelos de agricultura sustentable orientados a optimizar el uso del agua.
La propuesta surge en un contexto donde la seguridad hídrica se perfila como uno de los principales desafíos para Zacatecas, particularmente para regiones agrícolas y ganaderas afectadas por la reducción de lluvias y el estrés hídrico en los últimos años.















