En las últimas 24 horas se han registrado al menos cinco sismos moderados y fuertes en el Cinturón de Fuego, los cuales se suman a los dos terremotos registrados la tarde del miércoles en Venezuela y que han dejado casi 170 personas fallecidas.
Los movimientos telúricos iniciaron en la prefectura de Haixi, en la provincia occidental china de Qinghai, a las 11:29 de la noche del martes, hora local, con un temblor de magnitud de 5.2, según el Centro de Redes Sismológicas de China.
Las primeras inspecciones no detectaron anomalías en las comunicaciones, el suministro eléctrico ni el tráfico por carretera, y no se notificaron incidencias en puntos considerados sensibles, como minas, empresas químicas o áreas turísticas.
Después, a las 8:10 de la mañana del miércoles se percibió un terremoto de 5.6 al norte de California; el epicentro del temblor se situó a unos 10 kilómetros al norte de Redwood Valley, una zona boscosa al norte de la Bahía de San Francisco.
La actividad en el Cinturón del Fuego siguió registrándose durante el día y a las 10:25 de la mañana se registró un sismo de magnitud 4.6 en Perú; no se reportaron heridos ni daños estructurales.
Durante horas, la actividad sísmica se detuvo, pero esta se reactivó a las 4:05 de la tarde con un doble sismo en Venezuela, los cuales fueron de 7.1 y 7.5 de magnitud.
El epicentro se localizó al oeste de la localidad de Morón, situada en la costa caribeña del país, a unos 168 kilómetros al oeste de la capital.
El temblor dejó edificios derrumbados, personas desaparecidas y, hasta el momento, suman 164 fallecidos y 970 heridos.
Cabe precisar que Venezuela no forma parte del Cinturón del Fuego, pero sus placas téctonicas son las del Caribe y Sudamericana, ambas cercanas a esa zona sísmica.
Minutos después, se registró un terremoto de magnitud 6.9 que sacudió el norte de Japón, dejándose notar con intensidad en Tokio, pero sin desatar una alerta de tsunami; cinco personas resultaron heridas en la ciudad de Hasikami.
Tras los intensos movimientos telúricos en Japón y Venezuela, se registró otro más en Filipinas, el cual tuvo una magnitud de 4.9 y se registró en Sarangani.
El último sismo registrado por el Earthquake Hazards Program se percibió en Papúa Nueva Guinea poco después de la medianoche. Este tuvo una magnitud de 5.5 y tuvo una profundidad de 50 kilómetros.
El llamado Anillo de Fuego es una de las zonas sísmicas más activas del mundo, y los países que se asientan en este sufren terremotos con relativa frecuencia, por lo que sus infraestructuras suelen estar especialmente diseñadas para aguantar los temblores.












