La eventual carrera de Julieta Ramírez por la gubernatura de Baja California comienza rodeada de cuestionamientos que podrían terminar afectando no sólo sus aspiraciones, sino también la intención de voto de Morena en 2027, de acuerdo con especialistas que analizaron las publicaciones sobre presuntos acercamientos de la senadora con autoridades de Estados Unidos.
Los señalamientos aparecen cuando Morena deberá definir uno de sus principales retos electorales en el norte del país. Ramírez ha sido identificada como un cuadro políticamente cercano a la gobernadora Marina del Pilar y al grupo de Adán Augusto López, mientras distintas publicaciones han difundido versiones sobre supuestas negociaciones informales con autoridades estadounidenses.
Sebastián Godínez, politólogo por la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), consideró que el partido tendría que anteponer la viabilidad electoral y la reputación de sus candidatos a los intereses de sus grupos internos. En ese sentido, sostuvo que Ramírez debería ser descartada de la contienda “porque si lo vemos internamente y analíticamente, las investigaciones que salen a la luz pueden restarle votos a Morena, y en ese sentido, pueden perjudicar”.
Godínez advirtió que el partido en el poder enfrenta además una crisis de disciplina partidista después de los cambios en su dirigencia y señaló que los procesos internos rumbo a 2027 serán una prueba para determinar hasta dónde Morena está dispuesto a asumir costos por determinados aspirantes. A su juicio, “resulta necesario depurar las listas de candidatos peligrosos o con historial negativo en el oficialismo”.
Alonso Cedeño, estratega político, centró el riesgo en el deterioro de la identidad electoral construida por Morena. “El problema de este tipo de escándalos lo que ponen en riesgo es la marca Morena. Es deplorable que estemos llegando este tipo de confrontaciones o de contiendas internas, así es como han tenido graves erosiones los partidos, así es como empezó el fin del PRD es gravísimo que Morena permita que entre sus filas se vean este tipo de casos”, indicó.
Karolina Gilas, doctora en ciencias políticas, consideró que las versiones periodísticas sobre una supuesta intención de Ramírez de colaborar con autoridades de Estados Unidos podrían revelar una preocupación individual ante posibles investigaciones. “En los últimos meses, derivado de la presión del gobierno de los Estados Unidos esa información está saliendo a la luz, trascendiendo en los medios, y se están volviendo el sujeto de investigaciones por parte de las autoridades estadounidenses.
Y lo que pasa es que cuando estas personas se sienten amenazadas frente a esas investigaciones pues buscan acuerdo, sabemos cómo opera la justicia estadounidense, y esa oportunidad de poder colaborar puede ser una parte muy interesante, y es extendible pero hablamos de un tema de interés personal que por otro lado le genera crisis al partido”, expresó.
Para la especialista, los costos políticos pueden aumentar conforme avance el proceso electoral, particularmente si las revelaciones periodísticas continúan. Gilas sostuvo que, frente a una ciudadanía que exige estándares elevados a quienes buscan gobernar, “la información periodística que sale a la luz descalifica a esos personajes y los vuelve inviables”.
















