Registros de la Sedena, obtenidos vía transparencia, señalan que 2022 se realizó el primer aseguramiento, con 8 mil 11 píldoras, mientras que en 2023, último año de la administración de Del Mazo, la cifra aumentó a 31 mil 700 pastillas
Hacia finales del gobierno de Alfredo del Mazo Maza, el fentanilo comenzó a tener una mayor presencia en el Estado de México, periodo en el que autoridades federales documentaron aseguramientos de miles de pastillas del opioide, cargamentos vinculados con municipios mexiquenses y precursores químicos utilizados para su elaboración.
De acuerdo con información publicada por Reporte Índigo, registros de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) obtenidos vía transparencia muestran que entre 2017 y 2021 el Ejército Mexicano no reportó decomisos de fentanilo en territorio mexiquense. Fue en 2022 cuando realizó el primer aseguramiento, con 8 mil 11 píldoras, mientras que en 2023, último año de la administración de Del Mazo, la cifra aumentó a 31 mil 700 pastillas.
Hasta antes de esos decomisos, los aseguramientos de drogas efectuados por el Ejército en la entidad se concentraban principalmente en mariguana, metanfetaminas y cocaína. En 2021, por ejemplo, las autoridades militares confiscaron 835 kilogramos de cocaína en el Estado de México.
Los registros de otras corporaciones federales muestran, sin embargo, que desde años anteriores ya existían movimientos de fentanilo relacionados con la entidad. En abril de 2019, la Policía Federal y personal del Sistema de Administración Tributaria interceptaron en el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México dos paquetes con 0.890 kilogramos de esa sustancia, cuyos destinos eran Ecatepec, Estado de México, y Culiacán, Sinaloa.
En septiembre de ese mismo año, elementos de la Policía Federal localizaron en una empresa de paquetería de Tepotzotlán alrededor de 1.5 kilogramos de un aparente precursor químico para la elaboración de fentanilo. El paquete tenía como destino Sinaloa, por lo que el hallazgo no acreditó que la sustancia fuera producida en territorio mexiquense.
Otro antecedente ocurrió en julio de 2020, cuando la Guardia Nacional interceptó en el Aeropuerto Internacional de Ciudad Juárez un envío procedente de Chalco, Estado de México, que contenía 250 pastillas de aparente fentanilo.
Para diciembre de 2022, el tráfico del opioide también había sido detectado en el Aeropuerto Internacional de Toluca. La Guardia Nacional localizó en una empresa de paquetería aproximadamente 11 mil pastillas con características de fentanilo, además de 15 envoltorios con una sustancia similar al cristal.
Durante la administración de Del Mazo también fueron localizados dos laboratorios clandestinos para la fabricación de drogas sintéticas, uno en Jilotepec en 2018 y otro en Amanalco en 2019. No obstante, de acuerdo con los registros de la Defensa, en ambos solo se producían metanfetaminas.
Los registros también documentan el uso del Estado de México como punto de origen y tránsito de envíos de fentanilo. En julio de 2020, la Guardia Nacional interceptó en el Aeropuerto Internacional de Ciudad Juárez un paquete procedente de Chalco que contenía 250 pastillas de aparente fentanilo.
Dos años después, el Aeropuerto Internacional de Toluca apareció en los reportes federales. El 15 de diciembre de 2022, la Guardia Nacional localizó en una empresa de paquetería aproximadamente 11 mil pastillas con características de fentanilo, además de 15 envoltorios con una sustancia similar al cristal.
Pese a estos registros, las autoridades federales no confirmaron públicamente que el fentanilo fuera producido en alguno de los laboratorios clandestinos descubiertos en territorio mexiquense. Los reportes oficiales sí muestran que, durante la administración de Alfredo del Mazo, el Estado de México pasó de no registrar aseguramientos militares de este opioide a acumular decomisos de casi 40 mil pastillas en apenas dos años.
















