Los ajustes administrativos y la reducción de gastos que Petróleos Mexicanos (Pemex) aplica como parte de su programa de austeridad han afectado intereses dentro de la empresa, sostuvo la presidenta Claudia Sheinbaum al respaldar el trabajo de Marcela Villegas Silva, directora corporativa de Administración y Servicios de la petrolera.
“Ahora sí está lastimando algunos intereses”, sostuvo la mandataria durante su conferencia matutina del 20 de octubre en Palacio Nacional, al referirse a los cuestionamientos que han surgido alrededor de la funcionaria. Sheinbaum fue interrogada sobre el recorte de más de 3 mil plazas y señalamientos por presuntas irregularidades relacionadas con la adquisición de vehículos e insumos médicos.
“A Marcela la conozco”, respondió la presidenta antes de defender su trayectoria. Explicó que Villegas trabaja en una nueva etapa de la política de contención del gasto aplicada en Pemex desde la administración anterior. “Ya se había hecho un plan de austeridad muy importante con López Obrador, pero ahora Marcela está haciendo un plan mayor. Está disminuyendo cualquier fuga de corrupción y gasto excesivo”, afirmó.
Las medidas tienen un marco institucional aprobado desde el 21 de abril de 2026, cuando el Consejo de Administración de Pemex autorizó el Programa Anual de Austeridad en el Gasto y Uso de Recursos para el Ejercicio Fiscal 2026. El documento fue elaborado por la Dirección de Administración y Servicios y establece acciones de racionalización del gasto en línea con la estrategia gubernamental de disciplina presupuestaria y control de los recursos públicos.
El proceso ocurre mientras Pemex atraviesa una reorganización administrativa en la que los ajustes de personal han provocado inconformidades y forman parte de la discusión sobre la reducción de sus costos operativos. El tema podría volver a analizarse en la reunión del Consejo de Administración programada para el jueves 22 de octubre, donde, según reportes periodísticos, podrían revisarse medidas adicionales en materia administrativa y salarial.
La relación profesional entre Sheinbaum y Villegas se remonta al gobierno de la Ciudad de México. “Marcela fue directora de la Central de Abasto cuando fui jefa de Gobierno. Acabó con mucha corrupción e hizo un muy buen trabajo”, afirmó la presidenta. La funcionaria asumió la Coordinación General de la Central de Abasto en agosto de 2020, luego de ocupar la Dirección Ejecutiva de Innovación y Proyectos.
Durante su paso por ese organismo se desarrollaron proyectos de modernización administrativa, infraestructura, seguridad y aprovechamiento de recursos, además de las acciones para garantizar la continuidad del suministro de alimentos durante la emergencia sanitaria por Covid-19. Entre las obras estuvieron la rehabilitación de vialidades y drenaje y la instalación de aproximadamente 600 cámaras de vigilancia. En septiembre de 2022, Villegas informó que la administración capitalina había destinado alrededor de mil 100 millones de pesos a esos trabajos.
Su gestión incluyó también el Centro de Acopio y Recuperación de Alimentos ITACATE, iniciativas de economía circular realizadas en colaboración con la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), una planta de biodiésel y el desarrollo de infraestructura fotovoltaica. Los proyectos formaron parte de la estrategia de modernización de la Central de Abasto en materia de infraestructura, seguridad, sustentabilidad y eficiencia operativa.
Villegas llegó a Pemex en octubre de 2024 como directora corporativa de Administración y Servicios. Desde esa posición participa en la gestión de recursos humanos, servicios institucionales y procesos administrativos. En 2025 encabezó, en representación de la Dirección General, el inicio de la revisión del Contrato Colectivo de Trabajo 2025-2027 con el Sindicato de Trabajadores Petroleros de la República Mexicana (STPRM).
También intervino en la revisión salarial 2026-2027, formalizada en septiembre de este año, que concluyó con un acuerdo entre Pemex y el sindicato para incrementar 4% el salario ordinario y 2% las prestaciones del personal sindicalizado. Durante las negociaciones, Villegas planteó la necesidad de reconocer el trabajo del personal petrolero y combinarlo con una administración disciplinada, responsable y con perspectiva de largo plazo de los recursos de la empresa.
















