ACUSAN DESINFORMACIÓN Y GENERALIZACIÓN CONTRA EL SECTOR. ADEMÁS, ASEGURAN QUE LA ACTIVIDAD SÓLO REPRESENTA EL 0.6% DE LAS DESCARGAS.
La Asociación Ganadera Local de Porcicultores de Mérida (AGLPM) rechazó categóricamente el reporte publicado por Greenpeace México sobre la contaminación de cenotes y pozos en Yucatán, al señalar manejo impreciso de la información y estigmatización del sector.
Mediante un comunicado, el gremio con más de 40 años de historia, que agrupa a productores rurales y tecnificados, afirmó que el informe, basado en análisis de 17 sitios entre cenotes y pozos en agosto de este año, evidencia una “clara y sesgada intención de etiquetar, señalar y generalizar que todas las granjas de crianza porcina tecnificada son la principal causa de contaminación del acuífero”.

La AGLPM subrayó que el propio informe de Greenpeace admite que los indicadores fecales no distinguen entre origen animal y humano y que no es posible determinar una fuente con exactitud.
“Como organismo somos partidarios de la difusión de información objetiva, sustentada en evidencia científica sobre la contribución económica, social y ambiental del sector. Lamentamos profundamente que la protección de los cenotes, el acuífero y los recursos naturales sea utilizada para tergiversar la información, inducir al error y estigmatizar a un sector productivo del que dependen directamente más de 12 mil familias provenientes de cerca de 80 municipios de Yucatán”, indicó.

Citó datos de la Comisión Nacional del Agua (CONAGUA) contenidos en el Programa Hídrico Regional de la Península de Yucatán 2021-2024, donde se establece que dentro de la actividad pecuaria, la porcicultura únicamente utiliza menos del uno por ciento del agua y representa aproximadamente el 0.6 por ciento de las descargas registradas.
Defendió la relevancia económica y social del sector, que genera alrededor de 12 mil empleos directos distribuidos en 345 unidades de producción y más de 36 mil empleos indirectos, lo que representa casi el 60 por ciento de la ocupación laboral formal en las comunidades donde tiene presencia y hasta el 50 por ciento del PIB local en algunas de ellas.
Asimismo, detalló que su compromiso ambiental comprende desde la implementación de sistemas de tratamiento de aguas residuales, riego tecnificado, ahorro y reúso de agua tratada, hasta la etapa actual de modernización que incorpora tecnología de última generación desarrollada y avalada por investigadores de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).
Añadió que la porcicultura tecnificada contribuye a la conservación de más de 15 mil hectáreas de selva maya y que de sus sistemas de tratamiento surge como subproducto un abono estabilizado que se dona a agricultores de comunidades vecinas, con aval del Instituto Nacional de Investigaciones Forestales, Agrícolas y Pecuarias (INIFAP).
“El agua de Yucatán se cuida con datos completos, no con generalizaciones. Es una causa que el sector comparte y por eso exige precisión: un diagnóstico que no distingue fuentes, no compara sitios y no precisa sus propios resultados no puede convertirse en un veredicto contra toda una actividad”, concluye el comunicado.
Finalmente, la AGLPM hizo un llamado a aportar información verificable con rigor científico y un diálogo propositivo que contribuya a atender los desafíos ambientales de Yucatán.
















