A fin de preservar las tradiciones, en la Catedral de San Bernardino de Siena, ubicada en el centro de Xochimilco, bajo los protocolos sanitarios por la pandemia de COVID-19, se efectuó la celebración por el Día de la Candelaria.

Vecinos de barrios aledaños como: El Rosario, San Juan, La Asunción, Tlacoapa, La Guadalupita, San Lorenzo, San Esteban y San Crucita acudieron con cubrebocas a las celebraciones realizadas en el atrio del templo.

Antes de que los fieles ingresaran al recinto, se les tomó la temperatura y se les aplicó gel antibacterial. Asimismo, se supervisó el ingreso con cubrebocas.

Doña María Luisa, es una de las vecinas que nunca ha faltado a esta celebración; comenta que tiene con su niño «Chuchito» más de 26 años y que cada año acude a bendecirlo como dicta la tradición católica.

Por su parte, don Juan, colono del barrio de Tlacoapa, narra que los atuendos van cambiando. “Regularmente, el primer año es de color blanco, de preferencia con un ropón o ropa de bebé. Para el segundo año se viste de cualquier advocación, es decir: Niño de Atocha, Niño de Plateros, Niño de Praga. Ya para el tercero y demás años, se viste como adulto, es decir, como: Sagrado Corazón, Jesús de Nazareno, Señor de la Misericordia, entre algunos.

Por otra parte, existen pobladores que acuden a la celebración del Día de la Candelaria llevando consigo semillas como trigo o maíz para pedir por una cosecha buena, además de velas o candelas.