El club belga Ostende anunció la rescisión con «efecto inmediato» del contrato de su guardameta camerunés Fabrice Ondoa, al que reprocha haber organizado fiestas en su domicilio, contraviniendo las restricciones ligadas a la pandemia del coronavirus.

El camerunés, que cumplirá 25 años dentro de ocho días, ha jugado 41 partidos internacionales, y se defendió en su página Facebook, en francés y en inglés.

 

En una jugada, Fabrice Ondoa sale de su área para despejar el balón con los puños

Juzgó «escandaloso» haber sido prevenido de la medida por «un correo de abogado«, sin haber sido escuchado por la directiva del club.

«No he organizado nada y no era con toda seguridad una +lockdown party+» (expresión utilizada para designar una fiesta clandestina), afirmó el jugador nacido en Yaundé, vencedor de la Copa de África en 2017 con los Leones Indomables.

El KV Ostende, noveno del campeonato belga de futbol tras 17 partidos esta temporada, denunció en su sitio internet el «comportamiento egoísta e irresponsable» de Fabrice Ondoa, explicando desplegar muchos esfuerzos para que su plantilla escape a toda contaminación, lo que es el caso por el momento.

Según el club, fue en la noche del sábado al domingo cuando la policía de Ostende fue llamada por ruidos nocturnos por vecinos de Ondoa, en una gran arteria del centro de la ciudad de estación balnearia.

Una decena de personas se encontraban en su apartamento, «saltándose las reglas anti-coronavirus» y algunos «fiesteros» atacaron «verbalmente» a los policías, asegura el KV Ostende.

«Vista la gravedad de los hechos, nos vemos obligados a iniciar un proceso de despedida contra Fabrice Ondoa», señala el presidente ejecutivo del club, Gauthier Ganaye.

Comprado al club español Sevilla en la pretemporada de 2018, Ondoa estaba en su tercer año de contrato con Ostende, pero no había jugado ningún partido esta temporada, siendo el titular Guillaume Hubert.