El líder supremo iraní, Alí Jamenei, defendió este sábado que las autoridades «tienen la obligación de romperle la espalda a los sediciosos» y culpó al presidente estadunidense Donald Trump de los muertos en la represión de la reciente ola de protestas.
«No pretendemos llevar al país a la guerra, pero no perdonaremos a los criminales domésticos (…) como tampoco perdonaremos a los criminales internacionales, peores que los criminales domésticos», dijo a una masa de simpatizantes reunidos con motivo de una festividad religiosa. «La nación iraní debe romperle la espalda a los sediciosos, de la misma forma que quebró la sedición», apostilló.
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Ciudadanos iraníes residentes en Grecia sostienen banderas de Irán anteriores a la revolución de 1979, con los emblemas del león y el sol, durante una manifestación en apoyo del pueblo iraní frente a la Embajada de Irán en Atenas el 16 de enero de 2026.AFP
Desde el 28 de diciembre, Irán se vio sacudido por una ola de protestas, que comenzaron entre comerciantes disgustados con la crisis económica en el país, y pronto derivaron en una movilización contra el régimen teocrático vigente desde la revolución de 1979.
Las autoridades iraníes, que califican las protestas de «terroristas» y acusan a Estados Unidos de instigarlas, desataron una campaña de represión que según la oenegé Iran Human Rights (IHR), con sede en Noruega, dejó al menos 3 mil 428 muertos. El gobierno cortó además internet desde el 8 de enero.
Jamenei aprovechó su alocución para cargar contra Trump, quien había amenazado con atacar a Irán si el régimen comenzaba a ejecutar a algunos de los manifestantes detenidos.
«Consideramos al presidente estadounidense culpable de los muertos, los daños y las acusaciones formuladas contra la nación iraní», dijo el ayatolá, en el poder desde 1989. «Todo esto fue una conspiración estadounidense», añadió, y dijo que «el objetivo de Estados Unidos es comerse a Irán (…) el objetivo es someter a Irán a nivel militar, político y económico».












