El Senado de Estados Unidos abrió este martes el histórico proceso contra el expresidente Donald Trump -el segundo juicio político en su contra- centrado en los cargos de «incitación a la insurrección» por su rol en el ataque al Capitolio.

Trump es el primer presidente en ser sometido a dos juicios políticos, tras haber sido absuelto en 2020 de los cargos por abuso de poder, y también es el primer mandatario en ser procesado después de haber dejado el poder.

El proceso comenzó a 13H00 horas (18H00 GMT) tras un llamado solemne a mantener silencio en el hemiciclo.

Es nuestro solemne deber constitución llevar a cabo un juicio político que sea justo y honesto con los cargos contra el expresidente Trump, que son las acusaciones más graves jamás imputadas a un presidente de Estados Unidos en toda la historia», dijo el líder de la mayoría demócrata Chuck Schumer.

Tras el violento asalto al Capitolio el 6 de enero, este martes fueron desplegados miles de efectivos de la Guardia Nacional en la zona, que desde los incidentes está cerrada al público por una barrera.

El senador demócrata Patrick Leahy preside el proceso, que comenzó con un debate seguido de una votación sobre si es constitucional juzgar a un expresidente.

Este paso es una mera formalidad ya que los demócratas tienen suficientes votos, pero el resultado va a ser una indicación de cuántos republicanos están abiertos a considerar estos cargos.

El grueso del proceso comenzará el miércoles, una jornada a partir de la cual cada parte va a tener 16 horas para presentar sus argumentos orales.

‘HECHOS PUROS Y DUROS’

Jamie Raskin, el principal legislador demócrata que actúa como fiscal en el juicio político contra Trump dijo este martes que el caso se basa en hechos «puros y duros» y procedió a exhibir un video para argumentar que el exmandatario incitó la toma del Capitolio.

No van a escuchar largos sermones de mi parte porque nuestro caso se basa en hechos puros y duros», afirmó Raskin ante el Senado.

El representante de Maryland rebatió los argumentos de los abogados de Trump respectoi a que el exmandatario no debería ser sometido al juicio político porque ya no ejerce el cargo.

Su argumento es que si uno comete delitos pasibles de destitución en las últimas semanas de gobierno, uno goza de una impunidad constitucional. Uno se sale con la suya», indicó Raskin.

Para el legislador, no existe una «excepción del mes de enero» a la constitución, en referencia al tradicional traspaso de poder en Estados Unidos en el primer mes del año.

Luego Raskin proyectó un montaje de algunos de los incidentes del 6 de enero cuando una multitud de seguidores de Trump tomaron el Capitolio, después de escuchar un discurso donde el entonces presidente los instó a rechazar la victoria del demócrata Joe Biden en las elecciones de noviembre.