México posee alrededor de 138 millones de hectáreas de ecosistemas forestales, equivalentes a cerca del 70% de su territorio. Sin embargo, entre 2001 y 2024 perdió, en promedio, más de 203 mil hectáreas de cobertura forestal cada año, de acuerdo con información del Sistema Nacional de Monitoreo Forestal.
La dimensión del problema obliga a mirar la reforestación más allá del número de árboles plantados. Recuperar un ecosistema requiere seleccionar especies adecuadas, restaurar los suelos, garantizar mantenimiento y agua, monitorear la supervivencia de los ejemplares y proteger las áreas intervenidas frente a incendios, plagas y cambios de uso de suelo.
En este contexto, Rogelio González Valverde, gerente de Medio Ambiente y Desarrollo Sostenible de Grupo Calidra, señaló que la recuperación de áreas verdes debe asumirse con una visión de largo plazo y resultados medibles.
“La reforestación no se limita a plantar árboles: exige recuperar los suelos, elegir especies adecuadas, garantizar su mantenimiento y proteger las zonas intervenidas frente a incendios, plagas y cambios de uso de suelo. Solo así es posible favorecer la biodiversidad y mejorar la captación de agua”, explicó.
Destacó que este desafío demanda la participación coordinada de autoridades, comunidades, organizaciones y empresas. Bajo esta visión, Calidra reforzó sus jornadas de reforestación en Puebla y San Luis Potosí, donde recientemente plantó mil 132 árboles junto con autoridades y habitantes de las zonas intervenidas. Estos ejemplares se suman a los 100 mil sembrados por la compañía durante 2025 en distintas regiones del Continente.
Para Calidra , agregó el especialista, crecer no solo implica expandirse hacia nuevas industrias y mercados, sino actuar con responsabilidad social y visión de futuro.
En San Luis Potosí, la jornada se realizó en Laguna de San Vicente, en el municipio de Villa de Reyes, donde fueron plantados 132 árboles de distintas especies como parte de una meta de 2 mil ejemplares. Cada árbol fue geolocalizado mediante la aplicación Greenhug, herramienta que permite dar seguimiento a su desarrollo y monitorear su estado de salud.
La elección de Villa de Reyes responde a una problemática local: el municipio está entre los que registran menor superficie de áreas verdes por habitante en el estado.
En Puebla, la jornada se efectuó en la localidad de Acajete, donde se plantaron 1,000 ejemplares de especies nativas, entre ellas magueyes, sabinos y encinos. La intervención permitió recuperar una hectárea de espacio natural, mediante la incorporación de vegetación adaptada a las condiciones de la región.
“Estas acciones refrendan nuestro compromiso con la recuperación de áreas naturales y el fortalecimiento de los ecosistemas. Así, aportamos nuestro granito de cal por un México más verde y sostenible para las próximas generaciones”, señaló González Valverde.
Y puntualizó: “A la par de nuestras acciones de responsabilidad social, en Calidra trabajamos para mejorar la eficiencia operacional con tecnologías que optimicen el consumo energético, reduzcan las emisiones y fortalezcan la gestión ambiental. Conducimos nuestras operaciones de forma ética y transparente, con estrategias innovadoras orientadas a superar los estándares ambientales y sociales globales”.















