El expresidente paraguayo Santiago Peña se presentó el sábado ante la fiscalía, que ordenó su detención poco después de haber sido destituido por el Congreso en un juicio político tras el colapso de un banco digital que sacudió la institucionalidad en el país.
Peña llegó a la audiencia luego de haber pasado la noche en una unidad militar a la que fue trasladado por motivos de seguridad desde su domicilio en Asunción, donde manifestantes que exigían su reclusión se enfrentaron con la policía.
Los fiscales informaron el viernes que los cargos contra Peña aún estaban por determinarse.
Diputados de Paraguay aprueban el juicio político de Santiago Peña tras renunciar a la presidencia
Su destitución llevó al poder al vicepresidente Pedro Alliana, un veterano político del gobernante Partido Colorado, quien prestó juramento el viernes para completar el mandato de Peña hasta agosto de 2028.
Los legisladores que respaldaron el juicio político contra Peña lo acusaron de incurrir en conflictos de intereses, manipular la supervisión regulatoria y participar en un encubrimiento institucional que involucra al Banco Central.
Peña, quien fue accionista de la sociedad matriz del intervenido banco Ueno hasta marzo de 2025, ha negado haber cometido irregularidades.
El colapso dejó a millones de clientes con dificultades para acceder a sus cuentas y provocó protestas en Asunción.
El escándalo también salpicó a altos funcionarios y exejecutivos de Ueno. Los organismos reguladores han intentado transmitir tranquilidad a los depositantes y contener los riesgos para el sistema financiero en su conjunto.
El expresidente del Banco Central, Carlos Carvallo, se entregó a las autoridades la noche del viernes y también quedó detenido.













