El secretario de Justicia interino Todd Blanche defendió la gestión de su departamento en la divulgación de los archivos de Jeffrey Epstein y afirmó en su audiencia de confirmación el miércoles que, aunque “se cometieron errores”, la publicación de los documentos fue un ejercicio de transparencia sin precedentes.
“Quiero asegurarme de que el pueblo estadounidense sepa que esta administración, en lo que respecta a Jeffrey Epstein, ha sido más transparente que cualquier administración”, declaró Blanche al enfrentar preguntas sobre su breve pero turbulenta etapa al frente del Departamento de Justicia. La audiencia en el Senado pondrá a prueba el control del presidente Donald Trump sobre los legisladores republicanos, cuyo respaldo Blanche necesitará.
Blanche, exabogado personal de Trump, ha dirigido el departamento de manera interina desde abril, periodo en el que ha acelerado investigaciones contra adversarios de Trump, ha actuado como el rostro público de un fondo destinado a compensar a aliados del mandatario y ha alarmado a defensores de la libertad de prensa con una persecución agresiva de filtraciones a medios de comunicación.
Esas acciones serán objeto de un nuevo escrutinio en la audiencia del Comité Judicial del Senado, mientras Blanche declara para tener la oportunidad de completar el resto del mandato de Trump. Lo que está en juego es alto, dada la agitación dentro del departamento, donde despidos masivos y renuncias han vaciado la fuerza laboral. Más de mil 200 exintegrantes del departamento se han pronunciado en contra de su nominación.
El senador Dick Durbin, el principal demócrata del comité, le dijo a Blanche: “En menos de 18 meses en el Departamento de Justicia, usted ha demostrado que sigue siendo el abogado personal del presidente Trump. Su gestión puede resumirse en las palabras que usted dijo — ‘Lo amo, señor’ — al presidente Trump”. Fue una referencia a comentarios que Blanche hizo en una conferencia de prensa en abril.
Blanche, por su parte, insistió en que ha encabezado una corrección de rumbo en el departamento tras años de investigaciones sobre Trump durante la administración de Biden.
Blanche necesitará el apoyo de cada republicano en el panel
Blanche, ante la casi seguridad de que todos los demócratas votarán en su contra, debe recibir el respaldo de todos los republicanos del panel para que su nominación avance.
Una particular interrogante es el voto del senador republicano John Cornyn de Texas, quien en mayo perdió su primaria y ha dicho que no decidirá sobre la nominación de Blanche hasta después de la audiencia, y en el senador Thom Tillis, republicano de Carolina del Norte, quien ha optado por no buscar la reelección.
Tillis ha sido un crítico abierto del fondo de mil 776 millones de dólares que la administración Trump creó para compensar a personas que sienten haber sido perseguidas injustamente por el sistema de justicia penal y que luego retiró rápidamente.
Tillis ha dicho que no apoyará como secretario de Justicia a nadie que titubee respecto a los hechos del 6 de enero de 2021, cuando alborotadores pro-Trump asaltaron el Capitolio en un intento de detener la certificación en el Congreso de la derrota electoral de Trump ante el demócrata Joe Biden. Sin embargo, el senador dijo recientemente que no tiene ninguna preocupación sobre el historial de Blanche respecto a los hechos de ese día.
Con la muerte del senador republicano de Carolina del Sur Lindsey Graham, quien era miembro del Comité Judicial del Senado, hay 11 republicanos y 10 demócratas en el panel. Si siquiera un republicano del comité vota en contra de Blanche, podría echar por tierra su nominación.
Preguntas sobre fondo político y el tema Epstein
El fondo de mil 776 millones de dólares creó un momento particularmente accidentado para Blanche. Al principio lo defendió durante comparecencias ante el Congreso, solo para revelar después que se estaba desechando, incluso mientras se resistía a los llamados para dar esas garantías por escrito. El giro se produjo tras una feroz reacción bipartidista que llegó a un punto crítico durante una tensa reunión a puerta cerrada con legisladores.
El fondo surgió de un acuerdo derivado de la demanda de 10 mi millones de dólares de Trump contra el Servicio de Impuestos Internos por la filtración de sus declaraciones de impuestos.
La jueza de Florida que supervisó ese caso emitió un fallo contundente en el que dijo que Trump y sus abogados habían manipulado el sistema judicial al presentar la demanda. La jueza, Kathleen Williams, indicó el lunes que le preocupaba la participación de Blanche en el acuerdo, dado que anteriormente representó a Trump.
Los archivos de Epstein también están bajo escrutinio
Es probable que otro tramo del testimonio se centre en la gestión de Blanche de los archivos de Jeffrey Epstein, especialmente después de que su predecesora Pam Bondi les dijo a legisladores, a puerta cerrada tras su destitución, que Blanche era el responsable principal del departamento en la divulgación de documentos del caso de tráfico sexual del fallecido financista.
La publicación escalonada, ordenada por una ley del Congreso, estuvo plagada de problemas, incluidos errores de censura que dejaron expuestas fotos de desnudos en las que se veían los rostros de posibles víctimas. Algunos nombres, direcciones de correo electrónico y otra información identificatoria quedaron sin censurar o no fueron ocultados por completo. Aproximadamente el 1% de los registros tenía censuras que debían corregirse, dijo.
Blanche, quien defendió a Trump en los juicios que enfrentó entre su primer y segundo mandato, llegó al Departamento de Justicia el año pasado como subsecretario. Luego ascendió al máximo cargo después de que Trump destituyera a Bondi, quien había frustrado a la Casa Blanca al tener dificultades para llevar casos exitosos contra los oponentes políticos de Trump.
Blanche ha intentado satisfacer al mandatario en ese sentido. Ha designado a un nuevo fiscal para encabezar una investigación con base en Florida centrada en exfuncionarios del gobierno que desagradan a Trump. El Departamento de Justicia bajo la supervisión de Blanche también obtuvo una acusación formal contra el exdirector del FBI James Comey, otro adversario de Trump, por cargos de amenazar al 47º presidente al publicar en redes sociales una fotografía de conchas marinas dispuestas numéricamente como “86 47”. Comey ha dicho que supuso que los números reflejaban un mensaje político, no un llamado a la violencia.
Blanche ha negado las acusaciones de que ha politizado al departamento. Pero también ha insistido en que no ve ningún problema con el interés del gobernante en asuntos del Departamento de Justicia y que no siente presión para complacerlo.
También ha encabezado una represión agresiva contra filtraciones a medios de comunicación, y recientemente los fiscales emitieron citaciones que exigen que un grupo de periodistas de The New York Times testifique ante un jurado preliminar después de que informaran sobre preocupaciones de seguridad relacionadas con el nuevo Air Force One regalado por Qatar.













