Ante la reciente salida de la Dra Macarena Montoya Olvera quien dejó una Secretaría de Salud consolidada para perfilarse como carta fuerte de Morena en Huixquilucan, han empezado a circular notas que pretenden desprestigiarla las cuales son pagadas por el aún Senador Enrique Vargas del Villar quien ya se dice ganador del municipio en el 2027 y mantiene una campaña proselitista continua mediante entrega de tarjetas azules, eventos en su rancho y colocación de mantas.
Pero cuál es el motivo que ha desatado los demonios del senador? el motivo es claro y contundente le genera una gran inseguridad que un perfil cercano a la Gobernadora Delfina Gómez sea quien compita con el, la gobernadora hace poco entregó una carta a la saliente que valida su confianza.
El perfil que se percibe de Macarena Montoya es fresco sin antecedentes de corrupción y mantiene contacto permanente con sus seguidores.
Por su parte el perfil de Enrique vargas es de una persona prepotente, vinculado a actos de corrupción en inmobiliarias y enriquecimiento ilícito con casas en Maiami con un expediente amplio en la FiscaliaGeneral de la República.
La salida de Montoya ocurre en un momento en que la dependencia muestra estabilidad, capacidad de respuesta y una ruta clara de consolidación tras una de las transiciones más relevantes del sector a nivel nacional.
Durante su gestión, no solo se ejecutó la incorporación al modelo IMSS-Bienestar, sino que se logró hacerlo sin crisis institucionales, con hospitales reorganizados, servicios homologados y atención médica gratuita garantizada para sectores sin seguridad social, por lo que cuenta con amplia aceptación de la federación.
A ello se suma la basificación de más de 8,500 trabajadores, lo que fortaleció la operación interna y dio certidumbre laboral a miles de empleados del sector salud.
En este contexto, Montoya Olvera no se retira del escenario público: se reposiciona. Al interior de Morena, su perfil técnico, resultados de gestión y presencia territorial la colocan como una de las cartas más fuertes para disputar la presidencia municipal de Huixquilucan, un bastión históricamente dominado por la oposición y donde el reto político será mayor.
Ahora, el desafío será traducir esa gestión en capital político en Huixquilucan, donde Morena busca romper inercias históricas. Con una Secretaría de Salud consolidada como respaldo y reconocimiento institucional desde el Ejecutivo, Montoya Olvera se perfila como una de las apuestas más competitivas del partido en esa demarcación.
















